No esperaba menos de ti, antes de irte me heriste por última vez. Tus esfuerzos de ocultar tu engaño fueron en vano, tenía las pruebas en mis manos.
¿Quién diría que yo seguía enamorada? Sí, enamorada, pero del recuerdo que tenía de ti. Seguía ilusionada con esa persona que había conocido hace años y que en mi mente seguía siendo lo mejor que mis ojos habían conocido. No quería aceptar que hace mucho ya no eras el mismo, no quería creer que te habías ido, que tu esencia se había perdido entre tantas mentiras.
Me dejaste herida con ilusiones en pedazos, mi confianza hecha nada y mi mente revuelta pensando ¿Cuándo pasó todo esto?

No hay comentarios.:
Publicar un comentario